
Carlos Salinas y Cuauhtémoc Blanco, también han hecho huelga de hambre
Gobernadores, presidentes y alcaldes han utilizado esta forma de protesta para presionar a las autoridades y liberarse de los cargos que pesan en su contra
Por Juventino Montelongo
Con tres revisiones médicas al día, estable y con insumos a la mano, el exgobernador de Veracruz, Javier Duarte, comenzó con una huelga de hambre desde el pasado jueves en la noche, así, hoy a las 9 de la noche podría cumplir sus primeras 48 horas en huelga.
Duarte está encarcelado en el Reclusorio Norte de la Ciudad de México, donde según la Subsecretaría de Sistema Penitenciario, es revisado por el personal de la Secretaría de Salud capitalina, quienes lo reportan como estable, gracias a que ingiere limones, agua y miel, lo cual lo mantiene en buen estado.
Sobre sale que la huelga es una manera de protestar por el proceso judicial que se sigue en su contra por los delitos de enriquecimiento ilícito, peculado, abuso de poder, sólo por mencionar algunos de los crímenes que cometió este exmandatario priista.
Pese a esto, Duarte aseguró que todas esas acusaciones son falsas y forman parte de una persecución política en su contra, señalando que la Fiscalía General de Veracruz ha hecho señalamientos contra él con “argumentos ridículos”, lo cual dio a conocer mediante una carta que él mismo escribió.
Sin embargo, vale la pena recordar que él no es el único político que se ha declarado en huelga de hambre como una manera de presionar a las autoridades.
Carlos Salinas de Gortari
En marzo de 1995, el expresidente Carlos Salinas comenzó con una huelga de hambre debido a que, al igual que Duarte, se ofendió por las acusaciones en su contra, entre ellas: el asesinato del diputado federal y secretario general del PRI, Francisco Ruiz Massieu, quien supuestamente revelaría la relación de Salinas con el narcotráfico, con lo cual se revelarían otros delitos como tráfico de influencias, evasión fiscal y corrupción.
Por ello, Salinas comenzó una huelga de hambre que sólo duró un día y medio. Sin embargo, dicha protesta terminó luego de reunirse en privado con el entonces presidente Ernesto Zedillo.
Tras esto, decidió abandonar el país por unos años antes de regresar a México.
Guillermo Padrés
En enero de este año, el exmandatario de Sonora, Guillermo Padrés, comenzó una huelga de hambre para presionar a las autoridades para que trasladaran a su hijo del penal de máxima seguridad, en el Centro Federal de Readaptación Social del Altiplano, a una prisión del fuero común en Morelos.
Lo anterior lo pudo lograr con dicha protesta, pese a estar acusado de los delitos de lavado de dinero y crimen organizado.
Cuauhtémoc Blanco
Quien saltara a la fama gracias a su desempeño como futbolista, y ahora se dedica a la política, siendo presidente municipal de Cuernavaca, Morelos, también encabezó una huelga de hambre en diciembre del año pasado.
Esto después de que el Congreso local lo señalara de violar las leyes electorales, ya que cuando comenzó su registro como candidato ni siquiera contaba con una credencial de elector donde comprobara vivir en dicha entidad.
Para ello entablaron un juicio político en su contra, mismo que logró suspender gracias a su huelga de hambre.
Pablo Salazar Mendiguchía
Quien fuera gobernador de Chiapas durante 2000 y 2006, fecha en la que el país comenzó con el gobierno del expresidente panista Vicente Fox, el mandatario chiapaneco hizo una huelga de hambre.
Cinco años después de terminar su gobierno, Mendiguchía fue acusado de peculado, abuso de funciones y asociación delictuosa, desviando más de 100 millones de pesos, Por ello fue detenido en junio de 2011 en el aeropuerto de Quintana Roo.
Pese a esto, y con el mismo pretexto de Javier Duarte, el exmandatario dijo que su detención formaba parte de una persecución política, negando los delitos por los que se le acusaban.
Al final gracias a la petición de su familia, desistió de la huelga de hambre, aunque un año después de su arresto, su terquedad se vio beneficiada al ser liberado de prisión y sin ningún cargo en su contra.
¿Aún crees que la huelga de hambre no funciona para los políticos mexicanos?
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