El joven considera que Pokémon Go le está dando un descanso tras seis años de trabajar.
Tom Currie está tan obsesionado con el juego Pokémon Go que renunció a su trabajo para dedicarse de tiempo completo a cazar a los personajes.
Currie, quien tiene 24 años, optó por vivir su sueño y dejar su trabajo en Auckland, Nueva Zelanda, para dedicarse al juego por dos meses.
“Quería tener una aventura. He estado trabajando por seis años y estaba desesperado por un descanso. Pokémon me dio la oportunidad de vivir ese sueño”, dijo.
Todas las mañanas Currie prepara su mochila, abrigo impermeable, lunch y un café, para comenzar a capturar la mayor cantidad de Pokémones disponibles.
Ya lleva 90 de los 151 que puede cazar por el momento. Además, ha viajado en 20 autobuses por Nueva Zelanda, y visitado seis islas. Todo eso, en menos de una semana.
Fuente: fayerwayer
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