La falta de controles en el uso de la flota aérea de la administración pública, que habría permitido que David Korenfeld Federman, director general de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), usara para fines personales un helicóptero oficial, es un problema detectado desde al menos 2013 en ésta y otras dependencias del gobierno federal.
De acuerdo con el más reciente reporte de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), desde 2013 se observó, por ejemplo, que en la Conagua y otras dependencias, como la Presidencia de la República y las secretarías de la Defensa y de Marina, las bitácoras de vuelo de algunas aeronaves carecen incluso del nombre del funcionario que las usa.
“A efecto de verificar el uso de los siete helicópteros adquiridos (..) así como, de su convenio modificatorio, de los que cuatro fueron asignados a la Presidencia de la República y los tres restantes a la Secretaría de Marina (SEMAR), a la SEDENA y a la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), se solicitaron las órdenes de vuelo de dichos helicópteros, y en la revisión, se observó que en algunos casos no se especifica el nombre de los funcionarios que se trasladaron, por lo que no se pudo constatar su debida utilización”, reportó la ASF.
Esta advertencia es parte de los resultados de la auditoría financiera y de cumplimiento que la ASF –dependiente del Poder Legislativo– hizo a la Secretaría de la Defensa Nacional y, en particular, a un contrato para la adquisición de siete helicópteros que llegaron a la dependencia en 2013.
Además de las inconsistencias mencionadas en el uso de la flota adquirida, dice la Auditoría, la Sedena reportó también haber hecho un estudio de mercado para justificar esta adjudicación y, asimismo, haber invitado a participar a diversos fabricantes a competir por el contrato; pero la documentación, encontró el órgano fiscalizador, muestra que el comité de adquisiciones se conformó sólo con el precio que le dio el contratista; el cual además, agrega la auditoría, estaba seleccionado de antemano.
“Se considera que el citado estudio de mercado no proporcionó los elementos suficientes para asegurar las mejores condiciones disponibles para el Estado en cuanto a precio, calidad, financiamiento, oportunidad y demás circunstancias pertinente”, dice la Auditoría Superior de la Federación.
El mismo reporte indica que de este contrato forma parte un helicóptero, de 107.4 millones de pesos, destinado para el uso de los funcionarios de la Conagua.
“Con la revisión del contrato número FAM. 354/I/2013 del 9 de mayo de 2013 para la adquisición de seis helicópteros por un importe de 49,260.1 miles de dólares, equivalente a 637,425.6 miles de pesos, se conoció que el 16 de diciembre de 2013 se suscribió un convenio modificatorio con la finalidad de adquirir un séptimo helicóptero para la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) con un costo de 8,154.0 miles de dólares equivalente a 107,469.7 miles de pesos”, dice el reporte.
“Cabe hacer mención que para hacer frente a la obligación del pago del séptimo helicóptero, se transfirieron recursos a la SEDENA provenientes del Ramo General 23 Provisiones Salariales y Económicas”, agrega.
El uso de la flota aérea de la administración pública se convirtió en noticia luego de que, el pasado 29 de marzo, un vecino del director general de la Conagua, David Korenfeld Federman, lo captara abordando junto con su familia un helicóptero con logotipos de la dependencia.
Luego de la ola de críticas desatadas por la exhibición de las imágenes en redes sociales, Korenfeld Federman aceptó, a través de su cuenta de Twitter [@David_Korenfeld], que había hecho uso de la aeronave para llegar al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), que había cometido un error y que pagaría a la Tesorería de la Federación el costo del traslado.
“Tal y como se informó, el estado de salud de mi rodilla y cadera se han ido agravando y requiero tratamiento médico”, escribió Korenfeld la tarde del pasado miércoles en su cuenta de esa red social, en la cual agregó una fotografía de una pierna cubierta con aparato ortopédico.
Con Información de Sin Embargo
Sé parte de la conversación